Entrevista con Blanca Sisó Aresté, autora de Las tres claves para educar la Felicidad.

Por el título entiendo que usted es de las que creen que sí se puede educar la felicidad. ¿Podría resumir las bases de su teoría y cómo afrontar semejante desafío?

 

Por supuesto, a ser feliz se aprende y, lo más importante, es que no hay una edad indicada para hacerlo, y es mucho más sencillo de lo que nos han hecho creer.

Partimos de que la sensación de bienestar emocional (lo que personalmente entiendo como felicidad), es una combinación concreta de neurohormonas que son liberadas como consecuencia de determinadas experiencias, acciones y/o pensamientos.

Busquemos entonces cuáles son aquellos detonantes de felicidad de los que disponemos y potenciémoslos.

 

¿Por qué considera tan fundamental y decisiva la educación de nuestros hijos, logremos o no con ella que alcancen la tan ansiada felicidad? ¿De qué factores depende ese logro?

 

Obviamente, como madre y educadora puedo ver a diario los efectos de una educación respetuosa y también las consecuencias de cuando las cosas no se hacen del modo más adecuado. Pero no son los efectos a corto y medio plazo los que me interesan; la educación de verdad es mucho más que conseguir en nuestras niñas la conducta que deseamos que tengan en un momento dado, pues “NO EDUCAMOS A LOS NIÑOS DE HOY; EDUCAMOS A LOS ADULTOS DE MAÑANA”.

 

Y en la tarea de educar, así como en la vida de los adultos que educamos, la felicidad no debe de ser una meta. Hay que empezar a ver la felicidad como la consecuencia de pensar y vivir de un modo determinado, al margen de las circunstancias que a menudo ocurren a nuestro alrededor. De un modo determinante, si nosotros los educadores andamos felices, aquellos a los que estamos educando podrán decidir si también quieren andar así.

 

 

¿Se les debe inculcar una disciplina férrea y estricta o, por el contrario, considera más acertado un enfoque autónomo e independiente que en cierto modo puede resultar algo despreocupado: dejarlos hacer y deshacer a su antojo?

 

Dentro de los estilos educativos los hay de más autoritarios y de más liberales, y están estrechamente determinados por la mochila que cada educador lleva a sus espaldas.

No voy a entrar en la defensa de un estilo en concreto, simplemente me voy a limitar a decir que, como profesional del coaching, veo la figura del educador como el acompañante necesario para ofrecer los recursos que precise la persona a quien acompañamos, siendo ella la que marque los ritmos de desarrollo y sus preferencias. Los recursos que los padres y madres debemos ofrecer son muchos, pero los principales son unos valores bien definidos, un ejemplo a quien imitar, mucha seguridad y apoyo, y una comunicación potente.

 

¿Puede llegar a ser contraproducente infundirles el deseo vs necesidad de marcarse retos y objetivos que en ocasiones pueden llegar a ser incluso inalcanzables por tal de llegar lejos, más lejos, aspirar muy alto; fomentando así la avaricia y una competitividad desmedida o desmesurada y pudiendo además devenir en frustración al no satisfacer las expectativas creadas?

 

Soy muy fan de los objetivos, de tenerlos claros y de trabajar para ellos. De hecho, en coaching trabajamos mediante ellos para alcanzar resultados maravillosos.

Pero aprender a formularse objetivos tan alcanzables como motivadores, es un trabajo importante. Como educadores, hemos de ser profesionales en ello. A nivel personal, porque es lo que nos ofrece las razones y la energía para seguir adelante en las situaciones más difíciles y agotadoras (y en la paternidad hay algunas de ellas), y a nivel educativo, para generar situaciones en las que nuestros hijos experimenten el éxito y también el fracaso, y que aprendan a ver en el error buenas oportunidades de aprendizaje.

 

Y referente a la avaricia, como la competitividad, o las envidias, los celos, la ira o cualquier tipo de emoción que te venga a la cabeza, hablemos de ellas para encontrar la perspectiva y el equilibrio necesario para poder utilizarlas. Todas las emociones son necesarias, incluso las que parece que no, todas nos ofrecen alguna información. Lo que debemos hacer es aprender a leerlas y a utilizarlas para generar nuevos objetivos.

 

¿Qué es para usted la felicidad? ¿Un instante, quizás, o una filosofía de vida?

 

Para mí, la felicidad no es un instante, ni un objetivo, ni un camino, sino un modo de caminar.

Aceptar más, las circunstancias y a los demás, agradecer todo,  reír más y pensar menos, observar con más intensidad, escuchar con la mente y abrazar con el corazón. Eso es felicidad.

Entrevista con Javier López Chacón, autor de Si lo deseo me lo merezco.

¿Qué hechos han permitido que hoy tengamos este libro entre nuestras manos?

Pues, como pongo en el mismo libro, tuve un punto de quiebre, estuve a punto de quitarme de en medio, al borde de la depresión y las malas ideas. De ahí surgió la voz de mi alma que me llevó hasta día de hoy…

Tu obra está enfocada en la autoayuda, ¿qué predisposición debe tener el lector a la hora de enfrentarse al cambio que supone tu obra?

Más bien crecimiento personal, predisposición a querer tener y conseguir aquello que siempre ha deseado que siempre ha soñado, estar dispuest@ a los cambios que le llevarán a un siguiente nivel.

¿Lo mejor vale con merecérselo o hay que luchar por ello?

Todo tiene un precio ya sea económico, esfuerzo, dedicación tiempo… pero siguiendo el orden de las leyes descritas en el libro, el universo se confabula contigo para hacerlo más fácil y rápido.

¿Qué obras te han ayudado más a lo largo de tu vida para salir adelante?

Primero mi empeño por mejorar, y después te describo algunos de los libros que me han ayudado, son muchos pero te pondré 5 títulos y sus autores;

CREE EN TI – Rut Nieves
LA VOZ DE TU ALMA – Laín García Calvo
Valórate – Beatriz Ballesteros
Hazlo Ahora – Robinson González
Secretos de Riqueza – Daniel García Calvo

Entrevista con Lola Roda Ros, autora de Solo somos y con eso basta.

¿Que significa: “Solo somos y con eso basta”?

 

Que las etiquetas no sirven para nada, que hay que fluir, dejarse llevar, disfrutar del camino y ya se verá lo que nos depara la vida.

 

¿Cómo describirías la relación que tienen Eli y Luis?

 

Especial, tienen “ese algo”, esa química que hace que tengan admiración el uno por el otro.

 

¿Cómo piensas que tu libro actuará en sus lectores?

 

Les va a hacer sentir a todos los niveles.

 

¿Dirías que te has inspirado en ti misma o alguien cercano para crear alguno de tus personajes?

 

Sí, hay personajes totalmente inventados y personajes inspirados en gente cercana incluso la protagonista tiene algo de mí.

 

¿Por qué decidiste crear esta obra? 

 

Porque hay veces que el cuerpo pide sacar cosas que lleva dentro y en esa ocasión a mi me lo pidió escribiendo.

 

Entrevista con María Jesús Canal Álvarez , autora de El porqué de las razones.

¿Por qué motivos llegaste a la conclusión de crear este libro?

-Este libro surgió después de varios de poesía, de recetas de cocina y de fotografía, no sabía que publicar en realidad, tenía varios terminados y algunos en mente, pero una amiga me dijo, escribe de risa, se te da bien. Lo escribí de noche, sin acostarme a dormir o durmiendo poco, me reí mucho escribiéndolo y pensé que no era nada malo, corto porque muchas personas leen poco, breve y divertido, porque necesitamos un poco de risa en nuestras vidas, surgió después de otra novelas virtuales también de risa, donde los internautas les resultaban lo que escribía en clave de humor divertido, siguiendo el consejo de mi amiga Ana una noche pensé el título y por la noche siguiente empecé los post.

 

-Dices que eres “Artesana” porque el arte te sanó, ¿Cómo lo hizo?

.- Los artesanos siempre pienso que son personas que crean con la cabeza, las manos y el corazón, este libro que es divertido y ameno, surgió como casi todas mis libros cuando ya mi enfermedad era crónica y me había dado una tregua de 30 años, artesana porque creo, surgen de mis manos y sentimientos perdidos, porque como los artesanos ya perdidos en el tiempo, mis libros y este en concreto han sido escritos a mano y a pluma, en noches de vela, de reír mientras lo escribía, Los artesanos aman su trabajo, son conscientes de lo poco se le valora lo que hacen, para el tiempo, la energía y los motivos de su artesanía, siempre digo soy artista pero también pago mis deudas. Artesana porque el arte sano mis heridas emocionales y físicas.

 

-¿Tu obra está formada por las propias preguntas que tú te haces o te has hecho a lo largo de tu vida?

-No son mis preguntas en realidad, todos alguna vez en la vida nos hemos encontrado con alguien que nos dice, que nos parecemos a alguien de la familia, al abuelo, al tío, al primo, a la madre, pasan los años y lo que en otro tiempo resultaba normal como beber unas cervezas o fumar porros, ya no interesa tanto como antes, ya no eres fulanita, sino la tía de tu sobrina adolescente, o tus amigos tienen barriga cervecera y ya no te parecen sexys, las preguntas y las contestaciones de antes, son las preguntas y las contestaciones que en realidad la vida te da, cuando eres joven piensas mucho en todo, en la vida que te espera, los amigos, los amantes, las novias o novios, etc. , cuando te haces mayor siempre has cumplido tus sueños, algunos no, otros si, otros siguen soñando, otros no tuvimos nada, es lo que creo

 

-¿Qué significa escribir para ti?

 

Para mi escribir aunque suene a utopía lo es todo, ha sido un arte que empezó como terapia y ha terminado en una forma de vida, empecé a escribir para no olvidar, lo vivido, lo amado, los amigos que ya no estaban, las vivencias de mis sensaciones. Escribo como respiro, sino lo hiciera nunca habría empezado otra vida, la misma vida con la literatura me devolvió la vida, literalmente, no solo mentalmente, sino que abrió para mí un mundo de sensaciones olvidadas, había perdido muchos años, casi toda mi vida, pero estos años con la literatura recuperé las ganas de vivir, de ser de nuevo una persona, me plantee 10 años que se cumplen este año, para que mi obra tanto de poesía como de humor, cuentos y demás cosas que escribo lo leyera el mundo entero y si no lo hacía ahora, lo hiciera en el futuro, la literatura es para mí como mi corazón, como mi alma, como mis sentidos, escribo para vivir, sino ya habría muerto.

 

-¿Cómo piensas que tu obra actuará en sus lectores?

 

Espero llegar a los lectores con la risa, pues pienso que el humor, que la risa que los humanos llevamos dentro y en rostro, son una de nuestras características más importantes, muchos reímos por no llorar, pero canalizamos muchos sentimientos con una carcajada o con sentido del humor, la vida nos ofrece momentos divertidos, alegres, recordamos estos momentos como algunos de los más importantes de nuestra vida, reír y llorar es intrínseco en el hombre, reír de placer, de nervios, de alegría, de instantes, es lo que quiero con mi último libro, arrancar una risa porque sí.

 

 

 

 

Entrevista con Pedro Crespo Refoyo, autor de Te despiden mis ojos.

¿Tan influido está por el pensamiento oriental como para decantarse por las formas de su poesía en detrimento, o quizás no, de la occidental? ¿De dónde viene ese singular interés?

 

–Digamos que desde la influencia de la poesía oriental, y su pensamiento zen, espiritual y unitivo con la Naturaleza, he hecho mío su espíritu para plasmarlo desde mi yo occidental, zamorano, en concreto, si se me permite la precisión. Es como si en lo oriental hubiese encontrado la horma de mi zapato lírico: sencillo y complejo a un tiempo. Mi interés surgió  inopinadamente. Fue un hallazgo fortuito al leer un libro de Matsuo Bashô y otro de Tameda Santôka. Una epifanía,  si se me permite.  

¿Qué se puede transmitir con un haiku que no se pueda transmitir con la misma fuerza o expresividad jugando con las estrofas tradicionales de la métrica española? ¿Qué se puede pergeñar, aprehender o sugerir que le esté negado o vedado al parnaso o al canon europeo?

 

Es una gran pregunta ésta. La forma (esas 17 sílabas métricas: 5 / 7 / 5 ) ya marcan un reto insoslayable que ayudan a ajustar forma y contenido. Y, a su vez, la presencia del kigo (palabra estacional) ya te empuja a subrayar un tipo de poema distinto, crucial y esencial en su ser prístino,  aunque sea transportado a nuestra (a mi) cultura. Es la forma congrua, aunque comulgue con el tercerillo o la copla popular de nuestra tradición,  casi con el refrán u otros dichos orales. Está muy próximo a ellos, por otra parte. La carencia de rima, el verso blanco, esa asonancia acaso permisiva. Añade a nuestra Métrica y sus normas, cuanto acabo de señalar: la unidad con Natura, desde su forma, siempre que el haijin sea ortodoxo, como es mi caso. Y permite la simplicidad compleja: la complejidad simple de un instante eterno.

 

¿Qué resaltaría de sus haikus: lo bucólico, lo romántico o lo erótico?

 

Más que lo bucólico, “stricto sensu”, si se me permite, más propio de la poesía clásica

latina y renacentista, de un Garcilaso o un Cervantes, y tantos otros autores de églogas

(en su forma natural y extensa) en mis haikus aparece la Naturaleza siempre, destacada y ampliamente. De ahí que me autodefina como ortodoxo. Lo erótico es imperceptible, una ráfaga de mujer, un perfume, un atisbo: nadería. La Naturaleza es romántica ‘per se’. Como un estado de ánimo y como un misticismo. En ese estado: ahí, exactamente.

 

¿Acaso es posible a través del paisaje, de su sencilla descripción o plasmación, despojada de todo esplendor, exuberancia y suntuosidad, retratar el alma humana?

 

Naturalmente. Quien escribe, el autor, el poeta se autorretrata en su obra. Uno es lo que siente, lo que percibe en un instante unitivo con Natura en todas sus variantes. Le diré más: el LECTOR se siente retratado en esa misma convivencia, o en su antagonismo; que también sucede. Yo lo he constatado en mis presentaciones en vivo. Ante los receptores. Uno encuentra, hace suyo la vivencia, el mensaje del poeta o haijin.

 

Estoy en lo cierto si digo que existe en su obra cierto aire de protesta, que si ha optado por este tipo de poesía en concreto ha sido precisamente con el firme propósito de denunciar y criticar el lujo y la extravagancia inherentes a esta nuestra sociedad a diferencia de lo que ocurre con sus poemas, que brillan con luz propia sin necesidad de ornamento alguno, “en sus cueros vivos”, como usted muy acertadamente expresa?

 

No era ese, en su origen, mi punto de partida. Empero, ahora que lo señala, me siento identificado, en parte, con ello. Ante tan insustanciales obras de medio pelo, de tanto amor pueril, púber,  adolescente; ante tanto poema pésimamente escrito en versos “non libres”, como pretenden decir, sino libérrimos, amétricos, escritos a machetazos, a lo como quiera, ofrezco la limpieza y limpidez,  los “cueros vivos” como usted ha sabido señalar muy bien. Ese, entre otros, es uno de sus mayores méritos. Si no fuera su autor, señalaría, ay, otros muchos, pero prudencia y humildad, me amordanzan con sus manos nobles. Muchas gracias por sus atinadas preguntas. Me ha resultado tan breve como placentero responder a todo ello.

 

Entrevista con Jesús Gandul Moreno, autor de Sombras Reflejadas.

¿Podría explicar la naturalidad con la que encaja el relato de lo extraordinario en la narración de lo ordinario?

 

    Pues así mismo, afrontando las cosas con mucha naturalidad. Hay veces en las que la realidad supera con creces la ficción. por eso es necesario aparte de bueno    tomarse esta vida con esa naturalidad de la que últimamente estamos carentes.  

 

El fenómeno de las apariciones, pura sugestión o estima que hay algo “extraño” de trasfondo, un universo o realidad paralela, acaso otra dimensión? ¿Lo sobrenatural o lo prodigioso es solo un elemento material con el que juega literariamente?

 

     Hombre, yo no sé si hay algo extraño en el trasfondo de todo esto. ¿Realidad paralela? habrá que preguntar a los que verdaderamente sepan del tema, o hayan vivido situaciones como alguna de éstas. Cierto es que si alguno ha vivido alguna situación y lo cuenta es todo un logro. Esto es solamente un elemento literario más con el que cuento y juego a la hora de escribir, como podía haber escrito sobre gastronomía o sobre deporte. No tengo porque llevar una dieta alimenticia o practicar alguno para poder escribir sobre ello, es verdad que si se sabe o entiende del tema, es más fácil y recurrente. Pero ahí seguimos.

      

 

¿De dónde radica su interés por lo desconocido? Da la sensación, por la profundidad y el calado de su relato, de que conoce el tema de primera mano, ¿estoy en lo cierto?

 

    Mi interés como tal, es como el de cualquier persona, que se sienta y enciende la televisión cuando ya no se entretiene con nada y aparece en la pantalla Iker Jiménez, todos nos quedamos (o casi todos) con la boca semiabierta, cuando nos hablan de un nuevo descubrimiento sobre la veracidad de la Sábana Santa, o de la posibilidad de la existencia del monstruo del Lago Ness o temas de ese tipo…

¿Es determinista su visión de la existencia? ¿Piensa que nacemos con un destino ya prefijado o trazado?

     

     Mi visión de la existencia, principalmente con el tiempo ha llegado a ser completa y simplemente mía. Pienso que nacemos, vivimos y morimos de la manera más digna posible, pero aun así hay algunos digamos “fenómenos” o algunas “casualidades” que no se deben de pasar por alto, por lo menos a quienes les ocurren, claro está. 

     

Considera que seres de otros mundos inciden, influyen, condicionan o gobiernan nuestras vidas?

 

Esa es una respuesta o una opinión que creo que debería ser contestada por expertos en la materia, cosa que yo prácticamente son y profano en ella. Yo solamente soy un escritor que ha intentado reunir este conjunto de relatos, más o menos creíbles, con un nexo común en todos o en la mayoría de ellos, dejando al lector a su libre disposición el hecho de creer o no, lo que en cada relato se refleja.

Entrevista a Juan Carlos Pérez Álvarez, autor de Helvegen.

-¿Cuáles fueron las razones que te motivaron a crear esta obra?

                Se hizo una convocatoria en mi localidad de residencia para un concurso de novela corta. Justo en ese momento estaba construyendo la historia de “Atentado la conjura de Igeldo”, una novela policíaca, pero estando el límite entre 75 y 110 páginas, llevando ya más de 180, era imposible presentar esa, faltando, aún, mucho que contar. Por ello, debía, si surgía, encontrar una historia. Una noche tuve dos visiones, con la suerte de que esos sueños los recordé. Uno es muy parecido a la portada, otro alguien viajando en una especie de tren elevado en medio de la nieve. Y a partir de ahí, fue ir haciéndome preguntas para construir el porqué de esas situaciones.

-A día de hoy, ¿Que significa “Helvegen” para ti?

                 Un recuerdo y una oportunidad. Una historia que siento muy mía, y de la que me siento orgulloso de haber podido publicar, sin duda, con el gran aporte de Azur Editorial, y una oportunidad porque se me ha dicho que es guionizable, por lo que nunca se sabe cuándo puede surgir, por más que sea difícil y una utopía cuasi irrealizable, el que pueda llegar a ser, con el tiempo, una serie de televisión o una película. Un deseo más que una realidad. Por ahora.

-Tu historia trata sobre las catástrofes consecuencias por el cambio climático, ¿Esta obra está basada en algún hecho real?

                  Al seguir a mi obra Atentado la conjura de Igeldo quise alejarme completamente, territorial, vital, temporal y espiritualmente, pero, de manera sorprendente, el espacio donde termina la novela (y no quiero hacer spoilers) han encontrado asentamientos humanos con más de cinco mil años de antigüedad, por lo que la realidad supera a la ficción. O al revés. En cualquier caso, la realidad siempre te sorprende. Y el futuro no está escrito, ¿o sí?

-¿Dirías que has basado algún personaje en ti mismo, o alguien cercano a ti?

                   A decir verdad los personajes, a diferencia de mi anterior novela, quise construirlos en base a arquetipos mitológicos, en su caso, nórdicos, griegos y romanos, para poder incorporar condiciones y características a los personajes sin necesidad de hacer una gran descripción de manera explícita, por lo que, no, la respuesta sería no. Cosa que espero no les moleste.

– ¿Cómo describirías a Freya? 

                    Freya sería la fortaleza desde la debilidad de alguien inadaptado a una realidad que no eligió, que no comprende, pero que es la que su familia le ha dado, y la que le ha tocado vivir. Dicen que tras la tormenta llega la calma, como es después de una catástrofe climática extrema, pero en ese no tan idílico escenario, hay sus dificultades, que son las que, quiera o no, Freya deberá enfrentar. Posiblemente a su pesar.

Entrevista a David Novelles, autor de Bajo las sombras del mismo Eclipse.

En el día de hoy tenemos el placer de anunciar que “Bajo las sombras del mismo Eclipse” esta ya a la venta, y hemos tenido el inmenso placer de hacer una entrevista a su autor, David Novelles.

 

-En tu libro dices que  : “Sólo hay una cosa más bella que describir el amor, y es describir el desamor”, ¿Por qué piensas así?

El amor es un sentimiento en el que vivimos cómodos. Nos despierta sensaciones de entraña, pero siempre dentro de un escenario optimista. Nos da euforia, sensación de bienestar, un cierto estado de nerviosismo y luz, mucha luz que nos ilumina el camino. Pero no hay que olvidar que esas sensaciones, más propias del enamoramiento que del amor en sí, son erróneas y sobredimensionadas. Escribir sobre el enamoramiento es mágico y agradable. Cuando el enamoramiento se transforma en amor, los sentimientos son más reales, pero no dejan de ser también dulces y amables. La conciencia de un yo compratido, de una idea de futuro junto a otra persona, es una fuente excelente para describir estados y sensaciones. Cuando dejan de quemar esas mariposas, cuando deciden volar, queda el amor, que quema mucho menos pero que es incluso más deseable porque es mucho más profundo. Pocas relaciones superan el vuelo de las mariposas sin salir damnificadas. El desamor, en cambio, es mucho más rico en matices. Sigue siendo un sentimiento de entraña, exagerado e irreal, pero nos regala un abanico de estados y sensaciones. Es un sentimiento mucho más turbio, más denso y abrumador, más sucio y cruel, porque mezcla la nostalgia de lo que pudo haber sido con un proceso lleno de rabia, de desconsuelo y de decepción. Nada hay más bello que describir estos sentimientos encontrados, este amor que todavía existe, aunque esté sofocado por un doloroso sentimiento de pérdida, y desde este estado nos volvemos miserables, rudos e intolerantes con nosotros mismos. Tendemos al victimismo, lo cual nos hace imprevisibles y vulnerables. Describir ese estado en el que no somos capaces de reconocernos, pero desde la amargura, es un regalo para la imaginación.

-¿Cuáles son los sucesos que tu obra desgrana sobre los traumas infantiles que sufren las personas?

Todos los personajes de Bajo las sombras del mismo eclipse tienen un pasado que les condiciona. En el fondo, todos nosotros lo tenemos. Solo que hay algunos casos en que el pasado es una losa que no se puede superar, y sus protagonistas se acomodan al dolor que les causaron, arrastrándolo en sus vidas y condicionando sus acciones. Hay casos extremos, como los de Cesca o Millo, y otros mucho más comunes, como el de Daniela, pero todos tienen el mismo patrón. Todos andamos bajo las sombras que nos provocaron los daños recibidos en nuestra infancia y nuestra juventud. No voy a desvelar los traumas de cada uno de los personajes, pero cualquiera de ellos sobrevive a su manera, aunque con un puñal clavado en el alma. Son esos sucesos que apenas recordamos pero que condicionan todas nuestras acciones, reacciones y manera de ver las cosas. La falta de amor, la violencia o la muerte cercana y caprichosa son rémoras con las que cuesta vivir. Mis personajes, en el fondo, malviven y huyen de su pasado, como todos, sin apenas darse cuenta que el pasado irá siempre con ellos, y que, por tanto, vivirán siempre condicionados por el trauma que sufrieron.

-Al ser tu obra una novela coral, ¿Cómo has conseguido que todo cobre sentido y armonía?

La idea de Bajo las sombras del mismo eclipse surgió en un supermercado de Gran Canaria. Estaba comprando con mi pareja y nos encontramos en uno de los pasillos a un niño llorando en el suelo con una pataleta, y a su madre al lado intentando hacer que se levantara con promesas. Hice un comentario acerca de la actitud del niño, y mi pareja me susurró llena de razón: “no es el niño, es la madre”. Eso me hizo ver que el comportamiento desde que somos pequeños depende en gran medida de las personas que nos educan. A partir de ahí, desarrollé una serie de personajes, cada uno con su historia particular. Cuando tuve todas las vidas de mis personajes desarrolladas inventé un eje central sobre el que giraban todos. Ese eje, el asesinato de una chica de la alta sociedad barcelonesa, no es sino una circunstancia, una anécdota que da sentido a la interrelación entre todos mis personajes y sus historias individuales. En esta novela, que, insisto, habla de sentimientos, el asesinato y su investigación es lo de menos. Necesario para el conjunto pero irrelevante para el mensaje. El objetivo de la historia no es descubrir quién es el asesino, sino qué siente cada uno de sus protagonistas. Es un libro que aconsejaría leer un par de veces, porque creo que se puede disfrutar más cuando ya se sabe de antemano quién es el responsable de la muerta de Diana Mateu.

-¿Cómo describirías la vida de tus protagonistas que vivieron bajo circunstancias hostiles?

Como he comentado antes, mis personajes viven condicionados por su pasado. Realmente, eso nos pasa a todos, aunque aquí hablamos de pasados extremos. No dejan de ser muertos vivientes. Personajes que viven, lloran, aman y sienten, aunque realmente están muertos. Su cuerpo funciona empujado por un cerebro envenenado. Pero su alma se quedó herida de muerte mucho tiempo atrás. Y se adaptan, y avanzan, y pueden ser brillantes, románticos, cercanos y entrañables, pero sus vidas son de mentira. Las sombras en las que se sumergieron son demasiado densas como para ni darse cuenta de que están vivos y de que tienen la capacidad de decidir y de resurgir. No huyen de su pasado porque no saben cómo hacerlo. Sencillamente se dejan llevar y tienen una existencia peculiar, con un cuerpo vivo y un alma muerta.

-Pienso que las historias de tus personajes son muy reales, ¿Están basadas en hechos reales que tú  personalmente conoces?

Para describir sensaciones y sentimientos me baso siempre en gente conocida. Cualquiera de mis personajes tiene su traducción en nombres que están en mi cabeza, pero que nunca desvelaré. Algunos personajes son tal cual los conocí, otros son retales de varias personas que han estado en mi vida, cercanas y conocidas. Las historias son extremas, y esos acontecimientos de su pasado son fruto de la imaginación, pero ¿quién no conoce a personas cercanas excesivamente tímidas, o frías, o despiadadas?. Forman parte de nuestra realidad, aunque nunca nos hemos preguntado bajo qué sombras de su pasado viven. ¿Qué les ha hecho ser realmente así?. Bajo las sombras del mismo eclipse es una novela para la reflexión. Cruel, desgarrada, con algunos pasajes no aptos para todos los estómagos, pero no deja de tener un halo de romanticismo que lo envuelve todo. Al hablar de amor, de desamor y de odio, estoy analizando sentimientos de entrañas, y en consecuencia los he envuelto en una historia negra. Pero esa trama es lo que menos importa. La carga de sentimientos es la verdadera protagonista de la historia. Los sentimientos son universales y ninguna historia que hable de ellos tiene por qué ser real, pero podría serlo. Siempre quedará en mi interior qué carga de realidad tiene cada uno de los personajes. Espero que mis lectores disfruten con Bajo las sombras del mismo eclipse, y que les sirva, sobre todo, para reflexionar sobre temas que son comunes a todos los humanos.

Entrevista a Magali Rodríguez Mátar, autora de El Fulgor

Entrevista a Magali Rodríguez Mátar

En el día de hoy tenemos el placer de anunciar que “El Fulgor” esta ya a la venta, y hemos tenido el inmenso placer de hacer una entrevista a Magali Rodríguez Matar, autora de la misma. Desde niña sintió una gran pasión por los libros y la literatura. Su camino comenzó a ver la luz en 2016 cuando ganó un concurso de microrrelatos en gallego. Ese mismo año publicó su primer libro y actualmente trabaja en nuevos proyectos. Esperemos disfrutéis tanto de ella como nosotros.

 

¿En qué se diferencia El Fulgor con respecto al resto de novelas de aventura?

En que es una mentira perpetua. Si me vieran, ahora estaría sonriendo. Es una novela que se baña de distintas influencias: tiene fantasía, porque el mundo creado ha evolucionado hasta tener puntos fantásticos no propios del mundo real. No obstante, yo lo considero como propio de una distopía en algunos puntos, aunque al conocerlo es una utopía, pues es una sociedad ideal. Así que, … ¿cuál es la verdad de “El Fulgor”? Es una novela que se encarga de presentar un mundo diferente, toda una sociedad y un tiempo en el que han ocurrido muchas cosas, con personajes e historias. Es una novela que representa la sonrisa ante el temporal, el “estoy bien” cuando se está llorando por dentro. Algo así. El lector debe juzgar qué tipo de novela es.

¿Cómo han sido tus experiencias editoriales? 

Tuve una experiencia previa que, si bien en un principio estuvo bien, resultó no ser lo que prometían. Sí, publicaron mi novela y contribuyeron en la producción de los ejemplares, pero a la hora de la publicidad, el movimiento corría únicamente de mis manos y me encontré al final desamparada. Eso no es algo que se le desee a alguien que empieza. Ahora, en cambio me siento muy cómoda con ustedes, es muy fácil percatarse de las diferencias de un trabajo y el otro.

Es una novela coral con muchos personajes, ¿de dónde sacas las ideas para construir tantos?

Cuando pienso en la construcción de los personajes, recuerdo el prólogo que escribió Agatha Christie en el “Pasajero de Frankfurt”, en el que habla de que los personajes son reales. Cuando leí aquello me sentí identificada, porque los siento así. Así que digamos que a diferencia de otras historias en las que notaba que había un único narrador, en ésta había múltiples que buscaban su puesto en cada capítulo para contar su historia.

Además, estoy habituada a escribir distintos personajes. Fui y soy una rolera, por lo que desarrollar distintos personajes de forma simultánea me era habitual.

¿Cuánto tiempo llevas construyendo esta historia?

Tres años. Me llevó muy poco tiempo escribir la novela, pero el resto fue la producción del mundo, el desarrollo de los personajes, de las historias, el hilar tramas y que cada uno de los personajes tuviera coherencia. El revisar los puntos y las comas, por así decir.

¿En qué momento y cómo tuviste la idea de la historia?

Pues hará cuatro años, cuando fue la ciclogénesis explosiva. Durante esa cadena de tormentas, fue un mes muy productivo. Me desperté una mañana y sentía que tenía que ponerme a escribir. Así lo hice y tras un mes, tenía la novela desarrollada y parte de la continuación. El resto del tiempo hasta ahora ha sido desarrollar el mundo y trabajar en muchas cosas, detalles… y otros proyectos. La historia estaba dentro, había madurado y necesitaba ser plasmada.

¿Cuál es tu personaje favorito de El Fulgor y por qué?

Esta es la pregunta más complicada dado que de una forma u otra quiero a todos. ¡Incluso a Libelle! Que no la soporto.

Mis favoritos son la Duquesa y Casio. Primero, porque son los personajes que siento con más fuerza a la hora de escribir. Y segundo, por su manera de ser. La Duquesa tiene fuerza, poder por sí misma, es una mujer dominante y hermosa que no deja que nadie la gobierne, aunque tenga enemigos o problemas que puedan intentar someterla. Ella se mantiene poderosa sobre todo y hará lo que haga falta para sobrevivir. Casio… puede llegar a ser un cabrón amargado, pero me da pena, es un alma que sufre. Está atormentado, es la base de su carácter. Es una especie de antihéroe y eso me gusta de él. Es fuego, es rabia y dolor. Como una fuerza indómita.

 

Hasta aquí la entrevista a Magali Rodríguez Mátar. Espero que hayáis disfrutado leyéndola tanto como a nosotros trabajar con ella,

 

Entrevista a Santos Cabo Herrero, autor de “De Platón a Gorbachov”

Entrevista a Santos Cabo Herrero, autor de "De Platón a Gorbachov"

Estamos felices de contaros que muy pronto estará en las librerías De Platón a Gorbachov, obra de Santos Cabo Herrero. Os dejamos una entrevista con el autor para que la conozcáis de primera mano. 

Todos nos hacemos preguntas y bus­camos ansiosamente las respuestas sobre temas de diferente índole. Los jóvenes estudiantes de bachillerato, aunque parezca que no, también se hacen preguntas serias sobre toda clase de asuntos. Y qué mejor ambiente para encontrar la respuesta a esas preguntas que la clase en el aula, la charla con los padres, los debates con los compañeros, la aportación de otras personas experimentadas y su propia reflexión personal. En esta obra, las respuestas que buscan tienen que ver con la colectivización o privatización de la propiedad. El comunismo será la predominante, pero también muchas otras aportadas por diferentes pensadores o políticos a lo largo de la Historia. Respuestas que no aceptan sin crítica, sino que las someten a su más estricto escudriñamiento.

Entrevista a Santos Cabo Herrero

1.-  ¿Cuánto tiempo has dedicado a esta obra? Háblanos un poco de ella

 A esta obra le he dedicado unos 14 meses.

En ella el lector irá conociendo la historia del comunismo, como si fuera el alumno de una clase que escucha, no solo a diferentes autores de reconocido prestigio, sino también lo que dice su profesora y lo que opinan sus compañeros sobre ese sistema político-socio-económico que tanto influyó durante la mayor parte del siglo XX. Él mismo podrá identificarse con alguno de los personajes  compartiendo sus ideas, o al contrario, sentirse extraño al no comulgar con nada de lo que se cuenta en el libro.

Es una obra corta, para no cansar al lector, aunque suficientemente profunda como para tener una idea bastante completa sobre la historia del comunismo.

Y es fácil de leer, dado el sistema de debate que he utilizado, junto a citas reales de autores significativos que han tratado este tema.

2.-¿Por qué ensayo y con esta temática?

No es una tesis doctoral, es decir, no he profundizado mucho en la temática, aunque sí he procurado    que los lectores, jóvenes y menos jóvenes, tengan una idea suficientemente completa y clara sobre el comunismo, desde sus inicios hasta la caída del muro de Berlín. Por eso hay numerosas citas de autores que han teorizado sobre un tema del que se ha hablado estos dos últimos años sobre todo, porque coincide con el centenario de la Revolución Rusa de 1917. Por lo tanto hay como una historia de las ideas sobre el comunismo, al  mismo tiempo que se presentan opiniones razonadas por parte de los diferentes personajes: profesora y alumnos.

Tampoco es un catecismo, ya que no hay por qué creer todo lo que en ella se cuenta. De hecho, por eso utilizo la técnica del debate. Con ello muestro que puede haber varias ideas sobre el tema, pero que todas son igualmente respetables. Lo fundamental es tener una idea clara de lo que fue ese sistema económico, aunque las opiniones sobre el mismo sean de aprobación o de desaprobación. Pero no porque sí, sino porque se ha reflexionado sobre ello.

3.-¿Lo recomendarías como lectura en centros escolares? ¿y para profesores?

Sí. Vendría bien que se leyera en centros escolares. Seguro que profesores y alumnos se sentirían identificados con alguno de los personajes. Sería una forma amena de conocer un fenómeno que tanto ha influido mundialmente durante gran parte del siglo XX. Por otro lado sería una buena ocasión para debatir sobre algo que siempre estará presente en nuestras vidas: ¿privatización o estatalización de la propiedad?

4.- ¿Qué nos dirías sobre la evolución de personajes?

He procurado plasmar la evolución de los personajes en los diferentes aspectos de su personalidad: intelectual, social y emocional. Estos van madurando a la vez que avanzan en su edad cronológica.

 

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5.- ¿Es autobiográfico o te sientes identificado con algún personaje?

No es totalmente autobiográfico, pero sí en un noventa y tantos por ciento. Me identifico sobre todo con la profesora, pero también con bastantes alumnos. Me hubiera gustado ser uno de esos estudiantes en mis tiempos de discente.

6.-¿Has llevado a cabo este tipo de clases?¿Crees que son más adecuadas para otro tipo de asignaturas?

Mis clases de filosofía, ética y psicología, siempre he procurado impartirlas de este modo. No son dogmáticas, por lo que procuro hacerlas dinámicas. Los autores exponen sus teorías, pero no hay por qué estudiarlas ni aceptarlas sin crítica alguna. Además, debatiendo se enriquecen el profesor y los alumnos.

En otras asignaturas que sí son dogmáticas: matemáticas, física, química,…no cabe el debate. Son como el catecismo.

Otras materias como la Historia, la Geografía demográfica y económica, u otras, sí pueden transmitirse haciendo participar a los alumnos aportando sus ideas sobre lo que dicen los libros.

7.-¿Cómo han sido tus experiencias editoriales?

La verdad es que con Azur Editorial he trabajado mejor que con otras. Una editorial que se ha tomado muy en serio la valoración de la obra que les he presentado. Su acompañamiento en la corrección, maquetación y composición de la cubierta ha sido constante y abierto a mis sugerencias. Por lo tanto concluiría que mi experiencia con Azur Editorial ha sido excelente.

8.- Sabemos has escrito otras obras ¿qué nos puedes decir de ellas?

Todas ellas hacen referencia a situaciones reales de mí mismo y de los personajes que aparecen. Incluso la más novelada, “Amor maltratado”, también contiene bastantes aspectos de la vida real.

Emociones y reflexiones: Un poemario en el que he procurado expresar toda clase de sentimientos que podemos experimentar en algún momento de nuestra vida: ilusión, incredulidad, duda, ira, compasión,…

Vivencias de un profesor errante: En esta obra expreso las alegrías y las dificultades que suele experimentar un docente, dada la diversidad de personalidades con las que se encuentra y la variedad de acontecimientos a los que tiene que hacer frente.

Amor maltratado: En esta obra he procurado denunciar el machismo y la violencia sobre la mujer, al mismo tiempo que expongo las posibles ayudas, tanto al maltratador como a la víctima y a los hijos de ambos.

Finalmente en “Mi infancia en Navarredonda” he querido que quede para la posteridad parte de la  historia, tradiciones, costumbres, personajes, juegos, trabajos, etc. de un pueblo agrícola de Castilla en los durísimos años cincuenta.

 

Hasta aquí la entrevista a Santos Cabo Herrero, al que agradecemos su tiempo para hablarnos de la obra. Próximamente estará en las librerías a disposición de todo el mundo.

 

 

 

 

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