¿Cómo escribir una biografía de autor?

De todos los elementos que hay que preparar al publicar un libro, la biografía de autor es, sin duda, el más infravalorado. Sin embargo, jamás se debe pasar por alto ni descuidar la biografía, pues los lectores van a leerla antes que el relato que has escrito. Tu valía, reputación y credibilidad como autor también juegan un papel importante en la compra de tu libro.

Ese pequeño texto biográfico habla de ti y te conecta o te aleja de tu público. Por ello, no te conformes con unos típicos, insulsos e inapropiados datos. Si quieres generar interés sobre tu libro y sobre ti, sigue los pasos de esta sencilla guía sobre cómo escribir una biografía de autor

1.Una biografía de autor no es un currículum

Ante todo, no debes confundir una biografía con un currículum. Se trata de que te lean. Aunque parezca lo contrario, tus estudios y tu carrera no les van a convencer de nada. En cambio, al redactar una buena biografía, sí estarás dando un primer paso para demostrar tu talento como escritor. Tienes que darles razones para leer tu libro y confiar en ti, no aburrirles y dejarles vacíos.

Una biografía versa sobre ti como autor, es decir, sobre una faceta tuya de tantas otras que puedas desarrollar en tu vida. Selecciona aquello que creas importante, lo más relevante que hayas realizado, y deja todo lo demás atrás.

2.¿Qué persona debes emplear?

Quizá pienses que redactar tu biografía en primera persona te acerca al público. Es verdad que nos gusta el contacto directo; conocer a la persona detrás del libro nos hace sentir parte de algo especial. Desde luego, es una elección tentadora, pero no la más adecuada. Escribir en tercera persona siempre resultará más elegante y profesional.

3.Sé conciso

Como puedes observar, lo primordial es incluir información oportuna sobre tu estilo y tu libro. Y más esencial aún: hacerlo de forma concisa y veraz. ¿A qué nos referimos con estos dos conceptos? Por ejemplo, si tu novela trata sobre la vida de un famoso ladrón y tú has trabajado en el centro penitenciario donde está encarcelado, este dato debería figurar en tu biografía.

Debes lograr que tu biografía sea veraz, así que no inventes ni exageres experiencias. Cuando escribimos sobre nosotros mismos, pueden darse dos situaciones que van a perjudicar tu biografía. La primera es la timidez extrema y la falta de confianza, pensar que no tenemos nada interesante que contar sobre nosotros. La segunda situación se produce al dejarnos llevar en exceso, lo que da origen a una verborrea incansable.

4.Datos obligatorios

Con independencia de las experiencias personales de cada uno, la biografía debe contener algunos datos indispensables. Estos son:

  • Fecha y lugar de nacimiento.
  • Premios que hayas ganado. Esta información indica que sabes lo que haces y da un motivo para confiar en ti.
  • Estudios y trayectoria, solo si es pertinente. Por ejemplo, cuando el objetivo de tu libro es proporcionar consejos para las empresas y has trabajado como director financiero o de marketing.
  • Datos atractivos que puedan generar interés en el lector. ¿Te sientes reflejado en alguno de los personajes o los acontecimientos de la historia te tocan de cerca? ¿Por qué?
  • Grupos de escritores de los que eres miembro o talleres que impartes.
  • Tu web, blog o cualquier página profesional donde los lectores puedan reunirse contigo. Es hora de que cedas el testigo al público y que sea este el que actúe.

5.Qué no debes incluir al escribir una biografía de autor

Seguro que, después de haber leído el apartado anterior, tienes más clara la estructura de tu biografía. Pero, en el caso de que te quede alguna duda, aquí van los puntos que debes dejar fuera.

  • Qué cursos te apasionan. No es nada interesante, así que déjalo para otros espacios, como tu blog.
  • Contar a qué escritor has conocido, si fuiste su discípulo, si asististe al taller de tal autor o persona famosa… Esto no te convierte en buen escritor ni alienta a leer tu novela. Como mucho, la gente pensará: “pues bien por ti, chaval”, y luego abandonará el libro donde estaba.
  • Datos irrelevantes del tipo “amo escribir al alba” o “tengo una casa de campo en la que puedo concentrarme”. Aunque la biografía aporta datos sobre ti, en realidad, no está dirigida a ti
  • Experiencia laboral. Ya hemos visto que, salvo que tu libro esté dedicado a la empresa, ser director de marketing y tener la carrera de Empresariales no le importa a nadie.
  • Cuidado con usar un tono presuntuoso.

6.Pon el mismo esmero en la fotografía de autor

Por nada del mundo descuides tu fotografía de autor. Antes de leer el texto de la biografía, la gente va a mirar tu foto, es inevitable.

 

  • No poses de forma impostada y poco creíble.
  • Stop selfies. Se nota cuando fotógrafo y fotografiado son la misma persona
  • No realices la captura a poca distancia. Enfoca, encuadra y respeta el aire.
  • La fotografía de la biografía debe ser únicamente tuya. Ni amigos, ni pareja, ni mascota. Solo tú.
  • Nada de fotos divertidas. Se trata de tu imagen como escritor, no de un recuerdo del colegio.
  • Evita fotografías artísticas. Se te tiene que ver a ti de forma realista y natural. Para crear e imaginar, ya están la portada y la novela misma.
  • Estar tomadas en alta calidad y con la resolución apropiada.

5 Razones por las que los autores no acaban sus manuscritos (y como solucionarlo)

Según la UNESCO se producen unos 2.2 millones de libros al año; aunque seguramente serían muchos más si nos atrevieramos a acabar de escribir todas esas historias que en algún momento nos ilusionaron.

Muchos son los escritores que no terminan sus manuscritos; veamos 5 de las las razones y las maneras de evitarlas:

1.Tener demasiados proyectos para terminar uno.

Suele pasar que cuando escribimos más de un libro a la vez es mucho más probable que dejemos uno a la mitad, o lo que sería peor, no terminar ninguno.

Por eso te aconsejmos que vayas por partes, es mejor tener un manuscrito entero terminado que varios a mitad. Y aunque es verdad que las nuevas ideas pueden estar inundando tu mente, lo que debes hacer es ir anotándolas para mas tarde hacer uso de ellas. Pero ahora debes centrate en el que tienes entre manos.

2.Reescribir constantemente los capítulos.

Estar repetitivamente editando un mismo capítulo será una razón que nos relentizará y no lograremos avanzar en nuestra obra. Esto suele ocurrir cuando no tenemos muy claro como va a seguir nuestra obra.

Lo más aconsejable es terminar el borrador antes de corregirlo, ya que además de ser un esfuerzo innecesario estar constantemente reescribiendo (siempre y cuando la trama no lo necesite); ya habrá tiempo de corregir y editar.

3.Perder la pista de tu historia.

Cuando llega a un punto en el que no sabe que hacer es un motivo por el que el autor se empieza a desanimar. Empieza a pensar que la lectura se ha vuelto monótona, que la trama no está muy cuidada… y esto hace que se detenga y decida desechar su novela con la esperanza de empezar otra.

Nuestro consejo es que tengas la cabeza fria y la paciencia suficiente para enfrentarte a estos retos a su debido tiempo, es mucho más facil dedicarte a cambiar los aspectos que te desagradan cuando tienes el manuscrito terminado.

4.No llevar una secuencia al escribir.

Aveces se aconseja escribir los capítulos de su novela sin una secuencia cronológica como solución a un bloqueo. Pero esto puede ser un arma de doble filo,ya que si el autor no posee la capacidad de unir estos fragmentos y entrelazarlos de manera lógica, pondrá fin a su tareay enviará el manuscrito a la basura.

Lo mejor es enfocarse en lo que va a suceder en el próximo capítulo en lugar de preocuparnos por lo que podría suceder siete o doce capítulos más adelante. Empieza escribiendo el capítulo uno, luego el dos, después el tres… y omite la secuencia como último recurso.

 

5.Ser envidioso o inseguro.

Solemos compararnos unos con otros ,en el caso de un escritor, se compara con otro que ya ha publicado, y en vez de usar los logros de los demás como estímulo para lograrlos, se reprocha por no ser igual que el. Empieza a sucumbir en las dudas y acaba pensado que es un pésimo escritor (aunque nunca nadie haya leído nada de lo que escribe). 

Por eso, en vez de compararte con otros escritores, lo que debes hacer es terminar tu obra. Estamos seguros que detrás de todo tu miedo hay un gran escritor con una gran historia esperando ser terminada. Solo debes dar ese gran paso. ¿Te atreves?

19 ideas para mejorar tu productividad como escritor

19 ideas para mejorar tu productividad como escritor

La mayoría de nosotros tendemos a desmotivarnos pronto al escribir, sin embargo hoy quisiéramos mencionar una buena cantidad de consejos que siempre permiten mejorar tu productividad como escritor. 

Ser productivo significa trabajar mejor en el menor tiempo posible, logrando el resultado deseado, para disponer de más tiempo y dedicarlo a lo que prefieras.

Planificar el tiempo y organizar tareas de escritura no sólo son factores de productividad, son también el mejor indicativo del compromiso con tus objetivos y del deseo de que las cosas marchen según lo previsto. Las personas que escriben tienen claro lo que quieren y es más difícil que se dejen llevar por otros estímulos externos, los imprevistos o las interrupciones. Debemos dejar espacio en nuestro cerebro, no tanto para almacenar sino para crear.

Así pues, si quieres ser un escritor productivo, no te pierdas estos consejos.

19 ideas para mejorar tu productividad como escritor

1. Prepárate

Establece un ciclo para aumentar la productividad, prepárate la noche anterior para el día siguiente. Ten listo el material y todo lo necesario para arrancar lo más pronto posible.

2. Madruga

Puedes decidir levantarte 2 horas antes de ir al trabajo para tener ventaja y escribir unas cuantas páginas o palabras antes de comenzar tu rutina.

3. Escribe metas diarias

Escribe tus prioridades del día con el fin de concentrarte en tu objetivo y a final del día analiza qué has logrado. Cuando tengas un problema que resolver trata de asignarle un tiempo y colócalo en primer lugar.

4. Analiza qué cosas te hacen distraerte y elimínalas

Si quieres mejorar tu productividad, elimina o limita tu tiempo a estas actividades o asígnales un momento determinado al día. Si no necesitas hacer algo realmente, quítalo de la lista.

5. Clasifica y agrupa todo lo que haces

Clasifica las actividades que haces al cabo del día en función de importancia, habilidades, tiempo, dificultad… y establece un horario para cada una. Ten en cuenta que no todas las actividades requieren el mismo grado de concentración, piensa en qué momento eres más o menos creativo o estás más o menos inspirado.

6. Intenta hacer lo peor primero

Aprende a enfrentarte a las tareas menos placenteras por la mañana, en vez de dejarlas para el final del día. Esto te permitirá tener un gran día productivo, y finalmente no te sentirás mal cuando llegue la noche, por haber dejado de hacer lo necesario.

7. Identifica tu hora pico

Identifica los momentos de motivación y haz las tareas más importantes en esas horas. Esto puede ser variable, pero identificar inicialmente tus horas pico, te permitirá ser más productivo.

8. Una sola tarea a la vez

Una vez que inicies una tarea, (ya sea elegir el título para tu obra) trata al máximo de completarla… de no detenerte hasta finalizar, y de no mezclar esta actividad con otras. No llegues hasta la mitad y cambies a otras o descanses, define tus paquetes de tiempo y enfócate por completo en una sola cosa.

9. Divide y multiplicarás

Rompe tus ideas en pequeñas partes y trabaja en cada por separado, de esta manera no sentirás la presión de un gran capítulo o parte, sino que tendrás tareas realizables todo el tiempo.

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Puedes mandarnos tu obra y la valoraremos sin ningún tipo de compromiso. Pica en la imagen para saber cómo.

10. Deja tiempo entre actividad y actividad

Con el fin de obtener el máximo beneficio a lo que estás haciendo, deja siempre un margen de tiempo entre cada actividad. Esto te permitirá disfrutar más del momento, estar más relajado o concentrado, y reflexionar, hacer frente a cualquier imprevisto y no tener que estar pensando en lo siguiente.

11. Pon metas de tiempo

Asigna tiempo a cada tarea que vas a realizar, sin importar cuánto sea. Lo importante es que no dediques mucho tiempo más del establecido, ni tampoco menos. Si vas a trabajar un par de horas hay que especificar la cantidad de trabajo que se va a realizar antes de ponernos con otro. Por ejemplo si estás escribiendo un libro, que tu tarea sea no levantarte hasta escribir 1000 palabras.

12. Elimina distracciones

Ve a un lugar calmado y silencioso, como a un café, a una librería o a un parque, y enfócate en terminar ese capítulo o página pendiente. Si la música te sienta bien, puedes hacer uso de ella, pero asegúrate que sea música que te ayude a concentrarte.

13. Adecúa el entorno

Un entorno adecuado es fundamental para aumentar la productividad. Trabajar en un lugar ordenado para que brinde enfoque y claridad. Esto impulsa tu motivación a la hora de poder escribir.

14. Desarrolla una meta para un objetivo grande

Divídelo en varias metas. Una meta tiene que ser específica, realista, alcanzable y medible. Escribe todos los beneficios a alcanzar o pérdidas a evitar. Escribe las acciones diarias que harás para conseguirlo. Para apoyar la meta piensa si merece la pena.

15. Cuenta con los demás

Cuando le cuentas a los demás sobre tu avance, en realidad estás adquiriendo un compromiso moral inconscientemente. Llevarás la carga de tener que responder por este compromiso y eso te obligará (inconscientemente) a cumplirlo haciendo lo que sea necesario. (Cuidado con la información que revelas y a quién se la revelas).

16. Rellena espacios de tiempo con lectura

Lleva siempre un libro, donde puedas leer, para aquellos momentos en los que tengas que esperar. Por ejemplo en el médico, en la sala de espera de una oficina… Lo importante es que la lectura sea algo que te guste y sirva.

17. Lista de “Noes” a conseguir

Saber decir no de forma asertiva a situaciones que te perjudican te ayuda a centrarte en tus objetivos, tener más seguridad en ti mismo y ganarte el respeto hacia ti. Si detectas alguna situación, prueba a decir no, ofrece alternativas, verás que la recompensa es grande.

18. Haz tu lista de logros actuales

Ve anotando tus nuevos logros sean grandes o pequeños, de tu día a día (semanalmente, mensualmente…) y hacer un balance positivo.

19. ¡Mis ideas!

La mayoría de las veces nos surgen ideas en el momento más inesperado. Cualquier idea que tengas por absurda que parezca, anótala enseguida o se esfumará para siempre. Haz caso a tus intuiciones.
Cualquiera de estas ideas seguro que suponen grandes avances hacia la mejora de tu productividad en la escritura, mayor motivación o sentido de lo que haces, mayor relajación dentro del esfuerzo y en definitiva mayor bienestar para ti.

 

Esperamos que estos consejos te puedan ayudar a mejorar tu productividad como escritor y de este modo puedas dedicar más tiempo a la escritura. La semana siguiente traeremos los softwares que te permiten ser mas productivo una vez tengamos asimilados estos. ¿Has utilizado alguno de estos consejos? ¿Nos recomendarías uno más para llegar a los 20?

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